El presidente Volodymyr Zelensky ha afirmado la preparación de Ucrania para llevar a cabo elecciones, siempre que el proceso esté asegurado con la ayuda de socios internacionales como EEUU y otros aliados. Zelensky indicó que con seguridad garantizada, las elecciones podrían ocurrir en los próximos 60 a 90 días.
En respuesta a los comentarios recientes del presidente estadounidense Donald Trump, quien sugirió que Ucrania podría estar prolongando la guerra para evitar elecciones, Zelensky pidió abiertamente ayuda de EEUU, junto con socios europeos, para garantizar la seguridad electoral. Subrayó que la decisión de celebrar elecciones debería recaer en el pueblo ucraniano, no en influencias externas, abordando las acusaciones de prolongar su presidencia por beneficio personal.
A pesar de la narrativa de Rusia cuestionando la legitimidad de Zelensky y pidiendo nuevas elecciones a cambio de un alto el fuego, el gobierno ucraniano mantiene que el enfoque debería permanecer en la unidad para enfrentar la agresión en curso. Un diputado de la oposición ucraniana resaltó que las elecciones justas requerirían plena participación, incluidos los soldados en el frente, trazando paralelismos con la suspensión de elecciones en el Reino Unido durante la Segunda Guerra Mundial.
Las encuestas del Instituto Internacional de Sociología de Kiev (KIIS) revelan un cambio en la postura pública, con un aumento de ciudadanos abiertos a elecciones después de un alto el fuego y garantías de seguridad. Sin embargo, una parte significativa de la población aún cree que las elecciones deberían seguir a una resolución completa del conflicto.
La viabilidad logística de las elecciones sigue siendo una preocupación, dadas las poblaciones desplazadas y las zonas de conflicto activas. La disposición de Zelensky para las elecciones incluye consideraciones para aproximadamente un millón de soldados y numerosos refugiados, planteando desafíos para condiciones de votación seguras y justas.
En medio de las discusiones diplomáticas en curso en Europa, Zelensky enfrenta una presión continua de Trump para negociar la paz, lo que podría implicar concesiones territoriales. Trump también ha criticado a los líderes europeos y ha insinuado reducir el apoyo estadounidense a Ucrania.