Nueva política climática de la UE impactará el precio de los productos cotidianos

Los residentes de la Unión Europea pueden pronto notar cambios en el precio de los coches, renovaciones del hogar, e incluso productos locales, debido a la implementación de una política climática desconocida para muchos. Esta regulación, efectiva completamente desde el Día de Año Nuevo, se extiende más allá de la industria pesada a productos cotidianos, introduciendo un nuevo coste de carbono para artículos que ingresan a Europa.

El mecanismo de ajuste en la frontera de carbono (CBAM) asigna un precio de carbono a varios productos importados. Los importadores con base en la UE serán responsables de cubrir las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas con la producción de ciertos materiales intensivos en carbono.

Las importaciones de naciones con regulaciones climáticas menos estrictas incurrirán en cargos más altos, presionando a los productores para demostrar que sus productos no son excesivamente intensivos en carbono para acceder al mercado de la UE.

Esta medida tiene como objetivo prevenir la reubicación de la producción a países con reglas más laxas, promover una competencia justa entre negocios de la UE y no UE, y fomentar los esfuerzos globales para reducir las emisiones.

Después de un período de prueba, se requerirá el cumplimiento pleno para el 1 de enero de 2026. En este momento, los importadores deberán comprar certificados CBAM para contabilizar las emisiones incorporadas en productos como hierro y acero, aluminio, cemento, fertilizantes, hidrógeno, y eventualmente electricidad.

Aunque el CBAM es una iniciativa climática centrada en la UE, probablemente transformará el comercio global. Los países que dependen de las exportaciones a la UE podrían necesitar hacer inversiones significativas en tecnologías más limpias y un mejor seguimiento de las emisiones para mantener presencia en el mercado. El Reino Unido ha declarado planes para implementar su propia versión de CBAM en 2027, con su alineación con la de la UE aún por finalizar.

Un cambio hacia un impacto positivo está en marcha, con un número creciente de empresas que miden y divulgan metódicamente sus emisiones en respuesta al énfasis creciente en datos de carbono fiables. Conjuntamente, más naciones están adoptando sistemas de precios del carbono para alinearse con la UE y proteger la competitividad de las exportaciones.

Marruecos ejemplifica esta tendencia; su legislación financiera de 2025 propone la introducción gradual de un impuesto al carbono a partir de enero de 2026. Gracias a este precio doméstico del carbono, es probable que las exportaciones de Marruecos a la UE escapen a tarifas adicionales del CBAM, apoyando su competitividad.

← Volver a Noticias