El ejército estadounidense captura al presidente venezolano Maduro, Futuro incierto para Venezuela
En una audaz operación militar, las fuerzas de los Estados Unidos han capturado al presidente venezolano Nicolás Maduro, con Donald Trump anunciando que los EE.UU. gobernarán temporalmente Venezuela hasta que se asegure una transición de poder estable. El ejército estadounidense asaltó la residencia de Maduro temprano en la mañana, haciendo uso de una estrategia de sorpresa que involucró deshabilitar el suministro eléctrico de Caracas durante el asalto.
El presidente Maduro y la primera dama Cilia Flores fueron detenidos y trasladados a Nueva York, donde enfrentan cargos relacionados con armas y narcóticos. Esta captura fue ejecutada por la unidad Delta Force, con ayuda de inteligencia de un informante venezolano. La operación contó con la participación de más de 150 aeronaves e incluyó ataques aéreos dirigidos en varios sitios dentro y alrededor de Caracas, incluyendo la Base Aérea Generalísimo Francisco de Miranda y el complejo militar crítico de Fuerte Tiuna.
Tras el arresto de Maduro, la vicepresidenta Delcy Rodríguez ha sido designada como presidenta interina por el Tribunal Supremo de Venezuela, aunque bajo supervisión estadounidense. Continúan las discusiones con el Secretario de Estado de EE.UU. Marco Rubio para asegurar la cooperación del gobierno actual de Venezuela. A pesar de opiniones encontradas, Rodríguez insiste en que Maduro sigue siendo el líder legítimo del país.
Mientras Venezuela enfrenta este cambio repentino, Trump insinuó que no habrá más acciones militares, pero sugirió que las firmas petroleras estadounidenses intervendrán para revitalizar la infraestructura de Venezuela y extraer recursos valiosos. Enfatizó la recuperación económica como un objetivo principal, afirmando que beneficiaría financieramente a ambas naciones. Este escenario en desarrollo plantea preguntas sobre la soberanía de Venezuela y las ramificaciones internacionales de la intervención estadounidense.