Las tácticas impredecibles de Trump: Los casos de Groenlandia y Ucrania
El futuro de Ucrania y Groenlandia, captando titulares simultáneamente, ejemplifica la mareante imprevisibilidad del presidente Trump, desarrollándose en medio del creciente escepticismo en Washington sobre la importancia de Europa y sus compromisos defensivos.
El doble desafío de Europa
El Reino Unido y sus aliados europeos enfrentan dilemas duales mientras se esfuerzan, con diverso éxito, por involucrar a los Estados Unidos en dar forma al futuro del continente.
Privadamente, figuras senior en Londres reconocen la naturaleza volátil de la Casa Blanca, con conversaciones que reflejan esta dinámica impredecible de montaña rusa. Los desarrollos inmediatos parecen contradictorios y difíciles de descifrar.
Soberanía de Groenlandia contestada
Siete líderes europeos, incluyendo a Sir Keir Starmer, emitieron un comunicado criticando el interés de Washington en Groenlandia como tanto absurdo como contraproducente. Esta postura colectiva subraya su mensaje de alianza, abogando por la autonomía de Groenlandia.
No obstante, reconocen la necesidad de tomar en serio las intenciones del presidente Trump.
Progreso en Ucrania
Mientras tanto, los diplomáticos europeos perciben avances en lograr el compromiso estadounidense por una paz duradera en Ucrania, un pilar de estabilidad europea largo tiempo resistido por Washington. El optimismo crece con los enviados del presidente Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, participando en París en la reunión de la Coalición de los Dispuestos—un movimiento notable que indica un cambio en la política de EE.UU.
El documento adjunto, aunque vago, detalla el rol previsto de América, con el Reino Unido y otros aliados, en fomentar "garantías de seguridad robustas para una paz sólida y duradera en Ucrania." Esto incluye un "mecanismo de monitoreo y verificación del cese al fuego liderado por EE.UU.," aprovechando las capacidades estadounidenses en ISR—tecnologías de inteligencia, vigilancia y reconocimiento como drones y satélites.
La naturaleza precisa de la participación de EE.UU. sigue siendo incierta, particularmente en lo que respecta a la posible agresión rusa, pero el cambio se ve como un avance significativo en Ucrania y las capitales europeas.
Persisten reservas sustanciales: ¿se puede asegurar la paz de manera confiable, y estará dispuesta Ucrania a comprometerse en sus reclamos territoriales? Estas preguntas sin resolver se ciernen en gran medida.
Compromiso militar e implicaciones
Para el Reino Unido y sus aliados, desplegar tropas en Ucrania representa una poderosa promesa, desencadenando preguntas esenciales sobre el número de tropas, la duración, el apoyo público y los impactos en los presupuestos militares y de defensa. Tal compromiso tiene implicaciones a largo plazo más allá de los líderes y administraciones actuales.
Un funcionario de Whitehall resumió la perspectiva colectiva: "Una Ucrania segura es una Europa segura, y una Europa segura es un Reino Unido seguro." Se espera que este mensaje resuene en las discusiones de política a futuro.
Confiabilidad a largo plazo de la participación de EE.UU.
Al contemplar el futuro, el Reino Unido y los europeos se preguntan si el enfoque trumpiano significa una anomalía temporal o anuncia una imprevisibilidad persistente en las relaciones internacionales.