Es una realidad lamentable que no podamos explorar todas las fascinantes historias científicas que encontramos cada mes. Por ello, destacamos algunas historias notables que casi pasaron desapercibidas. En enero, los puntos destacados incluyen un robot que sincroniza los labios, usar levadura de cerveza como andamio para carne cultivada en laboratorio, buscar el ADN de Leonardo da Vinci en su arte, y evidencia convincente de que los humanos4no los glaciares34transportaron las piedras de Stonehenge desde Gales y el norte de Escocia.
Los humanos, no los glaciares, movieron las piedras a Stonehenge
Crédito: Timothy Darvill
Stonehenge, un monumento reconocido mundialmente, intriga tanto a turistas como a investigadores. Recientes análisis químicos han rastreado los orígenes de las piedras del monumento a canteras distantes. Pero ¿cómo se trasladaron estas piedras a su posición actual?
Existe una teoría que dice que los glaciares movieron las piedras azules parcialmente desde Gales a Salisbury Plain, Inglaterra. Sin embargo, algunos proponen la intervención humana, aunque el método exacto sigue sin determinarse. Investigadores de la Universidad de Curtin ahora han encontrado la evidencia científica más sólida que indica que los humanos transportaron las piedras, como se documenta en la revista Communications Earth & Environment.
Anthony Clarke y colegas de Curtin utilizaron la huella digital mineral para respaldar su hipótesis. En 2024, el equipo de Clarke identificó que la Piedra del Altar de Stonehenge provenía de la región de Orkney en Escocia en lugar de Gales. Esta vez, analizaron cristales de circón de ríos cercanos al monumento, buscando evidencia de sedimentos de la era del Pleistoceno. Clarke señaló que si las piedras hubieran viajado desde el norte, estarían presentes trazas minerales distintivas en el sedimento. Su ausencia sugiere el transporte humano de las piedras.