El año 2026 promete ser favorable para aquellos que buscan vehículos eléctricos asequibles. Un nuevo Nissan Leaf llega al mercado, con un precio inicial justo por debajo de $30,000, excluyendo los cargos de destino. Mientras tanto, el revitalizado Chevrolet Bolt, que cuenta con una nueva batería de fosfato de hierro y litio, también está disponible por un precio similar, nuevamente antes de añadir las tarifas de destino. A medida que te acercas a la gama de $40,000, la variedad de opciones se amplía significativamente, incluyendo modelos como el Hyundai Ioniq 5, Chevy Equinox EV, Toyota bZ, Tesla Model 3, Ford Mustang Mach-E y Subaru Solterra, muchos de los cuales son opciones destacadas.
Sin embargo, si tu presupuesto es mucho menor, los autos nuevos pueden estar fuera de tu alcance. En su lugar, considera el mercado de segunda mano, que es un camino elegido por tres cuartas partes de los compradores de autos estadounidenses. Anteriormente, exploramos el mercado de EVs usados, centrándonos en vehículos con un precio de $5,000 o menos. Aunque estos autos tienen limitaciones en el alcance y la velocidad de carga, hacer la transición a eléctrico con un presupuesto ajustado sigue siendo factible. Un presupuesto aumentado de alrededor de $10,000 ofrece aún más alternativas.
Como siempre, los compradores potenciales deben asegurarse de tener acceso a un lugar de carga confiable, idealmente en casa durante la noche o en el trabajo durante el día. Los vehículos en este rango de precios típicamente carecen de carga rápida de corriente continua (DC), y depender únicamente de la carga pública de corriente alterna (AC) podría ser estresante. Podrías encontrar cierta degradación de la batería, pero para la mayoría de los modelos equipados con enfriamiento activo de la batería, la tasa de degradación, con un promedio de alrededor del 2% anual, debería ser manejable.
Los EVs estadounidenses generalmente presentan una garantía de batería de ocho años o 100,000 millas, aunque los autos con estos precios pueden ya no calificar. Si es posible, es recomendable que el auto sea evaluado por un especialista independiente en EV; de lo contrario, algunos modelos son compatibles con aplicaciones de diagnóstico. Una prueba de manejo exhaustiva también podría ser reveladora, especialmente si incluye una recarga completa para evaluar el alcance informado.