El Presidente de EE.UU. Donald Trump abordó el Air Force One en el Aeropuerto Internacional de Palm Beach en West Palm Beach, Florida, el 1 de marzo de 2026, para regresar a Washington, DC.
En un cambio de alto perfil, el Presidente Trump ahora se ha puesto del lado de las empresas de criptomonedas en su conflicto creciente con los bancos de EE.UU. sobre la oferta de rendimientos similares a intereses sobre las monedas estables.
El martes por la noche, Trump utilizó su plataforma de redes sociales para aumentar la presión sobre los bancos, insistiendo en que deberían comprometerse en el asunto de los rendimientos de las monedas estables.
Este desacuerdo se ha convertido en la principal barrera para la aprobación del Congreso de la Ley de Claridad, que acompaña a la previamente aprobada Ley de Genio, y está diseñada para establecer un marco para la regulación de las monedas estables.
La publicación de Trump en redes sociales decía, "La Ley de Genio está siendo amenazada y socavada por los Bancos, y eso es inaceptable. Necesitan hacer un buen trato con la Industria de Cripto porque eso es lo que está en el mejor interés del Pueblo Americano."
Tras estos comentarios, las acciones de Coinbase aumentaron hasta un 15% durante el comercio de media jornada el miércoles, mientras que las acciones de bancos importantes como JPMorgan Chase y Bank of America vieron una disminución de menos del 1%.
El respaldo de Trump al sector de criptomonedas puede influir en los miembros de su Partido Republicano en el Congreso controlado por la mayoría, aunque no está claro si esto será suficiente para aprobar la Ley de Claridad. La acción también abre una nueva discusión sobre posibles conflictos de interés, ya que los informes sugieren que la familia Trump tiene intereses financieros significativos en varias empresas, incluida la plataforma de criptomonedas World Liberty Financial.
El núcleo del desacuerdo radica en si las empresas de criptomonedas como Coinbase deberían tener permitido ofrecer rendimientos sobre las monedas estables. Las empresas de criptomonedas argumentan que ofrece una oportunidad lucrativa para que los consumidores se beneficien de fondos inactivos, mientras que los bancos advierten que esto podría provocar cambios financieros sustanciales lejos de la banca tradicional.