En medio de los paisajes enigmáticos de las Tierras Altas de Angola, una posible nueva especie de elefante ha despertado intriga y curiosidad. Esta misteriosa manada es el tema de Elefantes Fantasmas, un conmovedor documental dirigido por Werner Herzog. La película se centra en el conservacionista y ornitólogo Steve Boyes y su búsqueda de larga data, habiendo sido estrenada en el Festival Internacional de Cine de Venecia el pasado verano y ahora disponible en National Geographic y Disney+.
Aunque la especialización de Boyes en la vida de las aves puede parecer en desacuerdo con la búsqueda de paquidermos, su conexión con el mundo animal es profunda. Creciendo en Sudáfrica, la revista National Geographic despertó su ansia de exploración. Crecí esperando que la revista llegara; quería los mapas, compartió Boyes con Ars. Esos se convertirían en mi jardín, o el campo más allá, o el ríolugares salvajes imaginarios y reales.
La infancia de Boyes estuvo llena de aventuras en la naturaleza, organizadas por sus padres, abarcando desde Botswana hasta Tanzania. Estas experiencias lo sumergieron en la naturaleza, donde nos oncrustaríamos en grupos de babuinos y caminaríamos con impalas. Mientras que su hermano tenía miedo de los elefantes, Boyes abrazó su presencia desde una edad temprana. El documental captura impresionantes secuencias submarinas de elefantes en su entorno acuático, reflejando los encuentros en la vida real de Boyes. Bajo condiciones favorables, libre de amenaza, los elefantes vendrán y nadarán alrededor de ti y contigo e interactuarán contigo, señaló. Así que los elefantes siempre me han fascinado.
Los esfuerzos académicos de Boyes lo llevaron al Delta del Okavango, donde su investigación de doctorado sobre el loro de Meyer reveló una conexión intrincada con la población local de elefantes, la más grande del mundo. Allí, observó una relación mutua entre las dos especies, ya que Cada árbol en el que se alimentaban los loros, los elefantes también se alimentaban de ellos, explicó. Los elefantes estaban creando las cavidades para los nidos de los loros al perturbar los árboles.